Pichincha.- Se confirmó la salida de Alegría Crespo del Ministerio de Educación, en medio de un ambiente de ajustes internos que atraviesa el gabinete del Gobierno en los últimos días.Su renuncia se suma a una serie de movimientos que han empezado a tomar forma tras los resultados de la consulta popular y luego de varias reuniones de evaluación política realizadas en Carondelet.
Aunque hasta el momento no se ha oficializado una reestructuración total del Ejecutivo, fuentes cercanas señalan que existe un proceso de revisión de las distintas carteras de Estado.
Este escenario ha llevado a que varios ministros presenten su cargo a disposición, un procedimiento que suele aplicarse luego de momentos de tensión política, reveses electorales o etapas de replanteamiento institucional.
La dimisión de Crespo ocurre en un momento clave para el sector educativo, que enfrenta importantes desafíos operativos y presupuestarios.
Su salida abre la puerta a posibles cambios de enfoque dentro del Ministerio, justo cuando se esperan nuevas directrices para fortalecer el sistema en el próximo año lectivo.
La exministra había mantenido una agenda centrada en temas de calidad educativa, infraestructura escolar y programas de acompañamiento docente, áreas que ahora quedarán bajo análisis en la transición.





























