Machala.- El 4 de diciembre de 2021 se registró el asesinato de Sonia Anabel Morales Benítez, de 20 años.Esto fue en el interior de la cárcel de Machala y por el caso se imputó a Edgar Patricio Castillo Guamán.
Según Fiscalía, pasadas las 15:00 en la celda 3 de la segunda planta se cumplía el horario de visita a los internos. Entre las visitantes estaba Sonia Anabel, que llegó a ver al sujeto conocido como “Chiripo”.
En ese momento Castillo con el cordón de un zapato estranguló a la mujer. Al llegar el personal de la Red Municipal de Salud del Municipio de Machala encontró a la víctima en la camilla e intentaron reanimarla, pero confirmó su muerte.
Los familiares manifestaron que la mujer pidió ayuda, pero que nadie intervino, incluso el sospechoso tuvo tiempo para amarrarle de los pies y manos, y luego asfixiarla con el cordón.
Asfixia por estrangulación, es lo que el médico forense determinó en la autopsia, pues su victimario la lanzó en el piso, se puso sobre ella, para ahí apretarle el cuello bloqueando el flujo sanguíneo al cerebro y aire a los pulmones.
Durante el ataque, Sonia se habría defendido, por lo que se recolectaron residuos en las uñas para las pruebas de ADN.
Las evidencias presentadas por Fiscalía permitieron que los jueces de un Tribunal de Garantías Penales declaren la culpabilidad de “Chiripo” y le den una sentencia de 34 años con 8 meses de cárcel.
CHIRIPO
Según los datos de la Policía Nacional, es un hombre de 36 años, con un largo prontuario delictivo que inició en el año 2008 por delito de robo.
Luego, volvió a caer el 10 de enero de 2014 por homicidio. Su detención surgió por la muerte del empresario machaleño Fausto Aguilar, quien era propietario del bar Hangover, que funcionaba en la denominada Zona Rosa de Machala.
Aquella noche, se registró una pelea dentro del local, por lo que Fausto Aguilar procedió a solicitar que las personas salgan. Luego de esto una mujer le dio un cuchillo a ‘Chiripo’ y él apuñaló en varias ocasiones al empresario quien al ser llevado al hospital, murió. Por este caso fue sentenciado a 25 años de cárcel.
Un mes después de su captura, Edgar comete otro crimen. En esa ocasión en contra de su ex conviviente. El 6 de febrero de aquel año, la mujer acudió a la cárcel de Machala para una visita conyugal.
Ahí habrían mantenido una discusión y él le propinó 15 puñaladas con un destornillador, en la cabeza, pechos, y brazos. Ella resultó herida.
Al ser llevado a juicio por el delito de tentativa de femicidio, fue declarado culpable y lo condenaron a 12 años de privación de libertad.





























