Azuay.- En un operativo ejecutado durante la madrugada de hoy 22 de julio de 2025, la Policía Nacional asestó un contundente golpe al narcotráfico en la ciudad de Cuenca, provincia del Azuay.La intervención, llevada a cabo por unidades especializadas de la institución, estuvo enfocada en desmantelar una estructura criminal vinculada con una organización delictiva, que actualmente figuran en los registros de las fuerzas del orden como de alta peligrosidad.
El despliegue policial comenzó en las primeras horas del día, cuando decenas de agentes de la Unidad Antidrogas, en coordinación con grupos tácticos, ejecutaron un total de 12 allanamientos simultáneos en diversos sectores del cantón Cuenca.
Estas acciones tenían como objetivo principal la captura de miembros clave de la banda que operaban en la distribución y comercialización de sustancias sujetas a fiscalización.
Como resultado del operativo, fueron aprehendidas nueve personas que estarían directamente involucradas en las actividades ilícitas del grupo.
Durante las requisas se logró incautar una considerable cantidad de evidencia que evidencia el poder logístico y operativo de esta célula delincuencial.
Entre los objetos confiscados se encuentran siete vehículos, presuntamente utilizados para el transporte de droga y armas; además de 400 municiones de diferentes calibres, lo que da cuenta del nivel de armamento con el que contaban los implicados.
De igual manera, los uniformados hallaron dos artefactos explosivos, cuyo origen y posible utilización aún están siendo analizados por expertos en criminalística.
También se encontró una suma no especificada de dinero en efectivo, que las autoridades presumen proviene del comercio ilegal de estupefacientes.
Sin embargo, uno de los hallazgos más significativos fue la incautación de 35 kilogramos de cocaína y 2 kilogramos de marihuana, sustancias que, de acuerdo con los cálculos de los agentes antinarcóticos, iban a ser destinadas al microtráfico local en diferentes sectores de Cuenca.
Durante la rueda de prensa ofrecida en horas de la mañana, el comandante de la Zona 6, Hugo Fernando Arroyo, reveló que la estructura criminal desmantelada estaría bajo el mando de Carlos A., alias «Oso», considerado como el principal cabecilla de Los Lobos en la capital azuaya.
Según detalló, alias Oso mantenía control sobre las operaciones logísticas de la banda y delegaba funciones a diferentes niveles para asegurar la distribución eficiente de los narcóticos.
Esta versión fue respaldada por el ministro del Interior, John Reimberg, quien afirmó que Carlos A. es considerado un objetivo policial de valor intermedio, aunque no descartó que en las próximas semanas se realicen nuevas operaciones para detener a otros miembros de la banda con mayor jerarquía.
Un dato que sorprendió a los investigadores fue la participación de dos reclusos que se encuentran actualmente privados de la libertad en el Centro de Rehabilitación Social de Turi, quienes, pese a estar encarcelados, mantenían comunicación constante con los miembros activos de la organización y participaban en la toma de decisiones delictivas desde el interior del penal.





























