Machala.- El aumento de motocicletas eléctricas en las calles de Machala empieza a generar preocupación entre peatones y autoridades municipales, especialmente por el uso de las aceras para circular o estacionar estos vehículos.La Dirección de Control y Vigilancia de Movilidad Machala reconoce que actualmente existe un vacío legal que limita la actuación de los agentes frente a este tipo de conductas.
Aunque se realizan controles para garantizar que las veredas permanezcan libres, la falta de una normativa específica impide aplicar sanciones a quienes utilizan motocicletas eléctricas sobre estos espacios destinados exclusivamente al tránsito peatonal.
Borys Carrión, director de Control y Vigilancia de Movilidad Machala, explicó que la legislación ecuatoriana no establece reglas específicas para las motocicletas eléctricas.
Según señaló, estos vehículos ingresan al país bajo la clasificación de “juguetes”, pese a que sus características actuales son muy diferentes a las de los productos con los que inicialmente fueron categorizados.
El funcionario sostuvo que el peso y la velocidad que pueden alcanzar algunas de estas unidades hacen necesario revisar su regulación, debido al riesgo que pueden representar para las personas que caminan por las aceras.
Desde la entidad se considera necesario establecer una normativa que determine por dónde pueden circular estos vehículos, además de definir las responsabilidades de sus conductores y las posibles sanciones ante el incumplimiento de las reglas.
Movilidad Machala mantiene operativos diarios en distintos sectores de la ciudad, en coordinación con la Dirección de Justicia y Vigilancia del Municipio, con el objetivo de recuperar las aceras que son ocupadas por motocicletas y otros elementos que obstaculizan el paso.
Carrión explicó que la intervención depende del tipo de vehículo y de la conducta detectada. Cuando se trata de motocicletas convencionales, los agentes de Movilidad pueden actuar dentro de sus competencias; mientras que Justicia y Vigilancia interviene frente a motocicletas eléctricas que permanecen estacionadas en espacios públicos.
El problema surge cuando una motocicleta eléctrica es utilizada para circular sobre una acera. En esos casos, los agentes únicamente pueden realizar un llamado de atención, debido a que no existe actualmente una disposición legal específica que permita imponer una sanción por esa conducta.
La autoridad municipal señaló que los ciudadanos que se vean afectados pueden presentar sus denuncias ante las entidades correspondientes.
Sin embargo, reiteró que mientras no exista una regulación que establezca claramente las condiciones de circulación de las motocicletas eléctricas, las posibilidades de sancionar a sus conductores son limitadas.





























