Pichincha.- El fallecido fue identificado como Luis Alarcón. Su padre relató a la Policía que a su hijo le practicaban una endodoncia y el implante de una pieza dental.
Un hombre murió el 2 de abril, mientras era atendido en una clínica dental ubicada en la avenida 6 de Diciembre y Checoslovaquia, norte de Quito lo que motivó la intervención inmediata de la Policía Nacional del Ecuador.
De acuerdo con los primeros reportes, la emergencia se registró cuando el paciente presentaba complicaciones durante un procedimiento odontológico.
Al llegar al sitio, los agentes encontraron al paciente sin signos vitales en el sillón odontológico, por lo que se procedió a acordonar el área para iniciar las diligencias correspondientes. En el lugar también se levantaron indicios y se tomaron versiones del personal médico y testigos.
Mientras tanto, las autoridades iniciaron una investigación para establecer si el procedimiento cumplía con los protocolos médicos o si existió algún tipo de negligencia.
El caso continúa en proceso y se espera que en los próximos días se esclarezcan las circunstancias de esta muerte.
De acuerdo con el parte policial, cuando los uniformados ingresaron al consultorio donde ocurrió la emergencia encontraron al hombre tendido en el piso, cubierto con una colcha gris y con manchas de sangre en el área donde había sido atendido.
Según el documento policial, en el sitio los agentes tomaron contacto con dos mujeres que se identificaron como médicas anestesiólogas que habrían intervenido en la cirugía, así como con un paramédico del Ministerio de Salud Pública.
Su padre relató a la Policía que a su hijo le practicaban una endodoncia y el implante de una pieza dental. Tras conocer esa versión, los uniformados dispusieron el aislamiento preventivo interno de todo el personal médico y administrativo que estaba en el establecimiento y que habría participado en el procedimiento.
Uno de los puntos más delicados del informe es que, cerca de las 14:50, dos mujeres que se presentaron como abogadas de la clínica habrían sido observadas rasgando y rompiendo unas hojas que, según los policías, corresponderían a la historia clínica del fallecido.





























