Cotopaxi.- En las últimas semanas el cráter ha expulsado ceniza de forma esporádica y en poca cantidad.El Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional, en un informe especial difundido en su portal web, sugirió «mantener activo el sistema de vigilancia y continuar con las tareas de prevención y mitigación relacionadas con los escenarios eruptivos del volcán Cotopaxi».
El pasado 21 de octubre el IG informó de un aumento en las señales sísmicas del coloso que se erige en la cordillera andina, a unos 45 kilómetros al sureste de Quito.
Asimismo, se han reportado recurrentes episodios de tremor relacionados con las exhalaciones de vapor de agua y gases, esporádicamente acompañadas de ceniza y que han formado nubes que han alcanzado hasta los 2,2 kilómetros sobre la cumbre.
Algunas de esas exhalaciones, por efecto de los vientos, han desplazado pocas cantidades de ceniza que incluso ha llegado al sur de Quito y a los valles aledaños a la capital.
Además, el IG ha registrado variaciones en otros parámetros como ligeras deformaciones en el cono y anomalías termales en el cráter del volcán, «que cada vez son más frecuentes».
«Esta reactivación volcánica tiene un origen magmático, evidenciado por las grandes cantidades de dióxido de azufre emitido a la atmósfera y por el porcentaje alto de componente juvenil en la ceniza recolectada», añadió el IG en su informe especial sobre la situación en el Cotopaxi.
Por: Bryan Calvache





























