Ecuador.- Esta medida se hizo efectiva tras la derogación de un acuerdo ministerial, según anunció la ministra de Educación, Alegría Crespo, este martes.“Hemos hecho ya una derogatoria importante a ese acuerdo ministerial en el cual, primero, se fortalece la evaluación formativa, se gana el año desde el primer día, con acompañamiento docente (…), pero además no se va a dar paso a que un estudiante de media pierda el año”, declaró Crespo durante una entrevista con radio Sucesos.
La ministra explicó que los estudiantes de estos niveles solo deberán repetir el año si un informe psicopedagógico demuestra, por ejemplo, inmadurez cognitiva. “Podrá haber estos casos, pero no porque sacó un 6,8 en una materia va a perder todo un año de progreso”, añadió Crespo.
Esta decisión surge en respuesta a un informe del Ministerio de Educación que reveló que 25.000 estudiantes perdieron el año durante el último periodo escolar en el régimen Costa-Galápagos.
El nuevo año lectivo en esta región comenzó el 6 de mayo, con 2,4 millones de estudiantes de planteles fiscales regresando a las aulas gradualmente.
Hasta mediados del año pasado, los estudiantes no podían perder el año según lo establecía la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI). Sin embargo, cambios en la normativa eliminaron las cuatro oportunidades que tenían los alumnos desde quinto grado para aprobar el año.
La ministra Crespo subrayó la importancia de la evaluación formativa y del informe psicopedagógico para decidir si un estudiante debe repetir el año.
“A partir de séptimo, realmente ya en secundaria es una opción (perder el año) y, por supuesto, tiene la opción del supletorio, pero con una preparación muy contundente previa al supletorio, es decir, que haya un acompañamiento real”, afirmó.
Además, Crespo destacó la necesidad de cambiar el enfoque de la educación en el país, alejándose de un modelo que oprime a los estudiantes con el miedo a las calificaciones.
“Es importante que los padres de familia, por favor, no castiguen a sus hijos por notas, porque estamos generando un círculo vicioso que si se sacan mala nota eso ya es suficientemente fuerte para un chico y además saber que llega a casa y va a ser castigado, sancionado, pues genera un estudiante con mucho miedo que termina en estas consecuencias”, concluyó.





























