Guayas.- Para el presidente “era necesario sacar a la gente que no estaba comprometida con este país».Durante una sesión solemne en Guayaquil, el presidente Daniel Noboa aseguró que el despido de 5.000 funcionarios públicos era una decisión que «la gente clamaba por años».
Durante la conmemoración oficial por los 490 años de la fundación de Guayaquil, el presidente Daniel Noboa defendió enfáticamente las recientes medidas adoptadas por su Gobierno, entre ellas el despido masivo de 5.000 funcionarios públicos y la reestructuración del aparato estatal mediante la eliminación o fusión de varios ministerios.
La intervención del mandatario tuvo lugar en el marco de la sesión solemne organizada por el Ejecutivo en homenaje a la ciudad puerto.
Allí, frente a autoridades locales y nacionales, Noboa ratificó el mensaje que un día antes había anticipado la vocera del Gobierno, Carolina Jaramillo.
Según ambos, estas desvinculaciones no obedecen a un plan improvisado ni a una medida de ahorro económico aislada, sino que forman parte de un proceso que el Ejecutivo califica como una “depuración necesaria” dentro del sector público.
No obstante, hasta el momento, no se han explicado con claridad cuáles fueron los criterios técnicos o administrativos utilizados para determinar qué funcionarios debían ser separados de sus cargos.
Lo que sí quedó claro en el discurso presidencial es que, desde la visión del régimen, estos trabajadores representaban un obstáculo para el funcionamiento eficiente de las instituciones.
“Obstruían el trabajo”, fue la expresión utilizada para justificar la salida de miles de empleados públicos, aunque sin detallar de qué forma o bajo qué parámetros se llegó a esa conclusión.
El presidente Noboa también dejó entrever que, tras esta masiva desvinculación, no se cierra la posibilidad de incorporar nuevo personal al Estado.
Al contrario, enfatizó que una de las motivaciones detrás de esta medida es abrir las puertas a ciudadanos que históricamente han estado marginados del servicio público.
“Buscamos dar paso a quienes nunca tuvieron la oportunidad de servir a su país y que lo harán sin boicotear la función del Ejecutivo”, afirmó. Con esto, el mandatario sugiere que el objetivo no es reducir personal por sí mismo, sino reemplazar estructuras consideradas ineficientes por una administración que responda a criterios de lealtad, mérito o alineación con las prioridades gubernamentales.





























