Ecuador .- En una decisión que marca un giro inesperado en el caso de lavado de activos que involucra a Daniel y Noé Salcedo, la Corte Nacional emitió una sentencia condenatoria de 13 años de cárcel para ambos hermanos. Este veredicto contrasta con las ratificaciones de inocencia en las dos instancias previas.Los jueces Marco Rodríguez, Felipe Córdova y Byron Guillén dictaminaron que los hermanos Salcedo son culpables del delito de lavado de activos. Jorge Sánchez y Jorge San Lucas, señalados como cómplices, también fueron condenados a seis años y seis meses de prisión.
La sentencia no solo implica penas de cárcel, sino que el Tribunal de la Corte Nacional ordenó el comiso, disolución y liquidación de seis empresas vinculadas a los condenados. Además, se impuso una multa de USD 3,9 millones, el doble del monto lavado, junto con una reparación de USD 1,9 millones.
Es importante destacar que Daniel Salcedo ya contaba con antecedentes legales, siendo previamente sentenciado por peculado, fraude procesal e ingreso de objetos prohibidos a prisión. Aunque había sido liberado en diciembre de 2022 por una decisión judicial que consideró caducadas sus órdenes de prisión, enfrenta ahora un nuevo proceso por el caso Metástasis, donde está prófugo con una orden de prisión preventiva.
Noé Salcedo, por su parte, ya había sido vinculado a procesos por delincuencia organizada y lavado de activos, recibiendo previamente una sentencia de siete años. A pesar de haber escapado momentáneamente en enero de 2023 y enfrentar cargos por evasión, actualmente se encuentra detenido.
El caso de lavado de activos se remonta al 9 de junio de 2020, cuando la Fiscalía inició la investigación y vinculó a Daniel Salcedo y a otras tres personas, así como a seis empresas. La acusación sostenía que el monto involucrado ascendía a USD 1,9 millones. A pesar de haber sido absueltos en primera instancia en julio de 2021, la Fiscalía apeló la decisión, llevando el caso a la Corte Nacional, que finalmente revirtió las sentencias anteriores.
Este fallo de la Corte Nacional es de última instancia, y solo podría modificarse a través de un recurso extraordinario de revisión, para el cual los condenados necesitarían presentar pruebas nuevas. El veredicto marca un hito en el proceso judicial, evidenciando la complejidad y las implicaciones de un caso que ha capturado la atención pública desde su inicio.





























