España.- Los esposos gozaban de una alta calidad de vida.La pareja se confundían entre la sociedad de Toledo como comerciantes de carros de lujo, empresarios y prestamistas, mientras usaban carros de gama media para mover la droga.
«En una primera fase de la investigación, los agentes se centraron en identificar a los suministradores del grupo de Toledo descubriendo que se trataba de un grupo criminal establecido en distintos puntos de Madrid y en las localidades de Getafe y Fuenlabrada», explicó la Policía española.
La droga era escondida en casas, una nave industrial y un camión frigorífico que utilizaban también para camuflar las sustancias.
Justamente las frutas era el comodín no solo para mover la cocaína por las carreteras del país, sino también para ingresarla a España.
Medios internacionales, como EFE, señalaron que los cargamentos ilícitos salían desde Guayaquil (Ecuador) ocultas en cajas de plátanos y bananos. Fuentes de la Policía española, así lo confirmaron.
«Una vez localizados a todos los suministradores, el pasado mes de noviembre los agentes realizaron siete entradas y registros donde se intervino más de media tonelada de cocaína preparada en finas láminas que habían sido introducidas en cajas de cartón destinadas al transporte de fruta».
En esa incautación, los agentes también decomisaron cerca de 65.000 euros, desmantelaron un laboratorio de extracción de droga y capturaron a cuatro personas.
«El 13 de diciembre del pasado año en un dispositivo a gran escala, se realizaron un total de 30 entradas y registros tanto en esta localidad como en Albacete, Ciudad Real y Jaén, deteniendo a los 34 responsables entre los que se encontraba el principal investigado. Se intervinieron alrededor de 300.000 euros, unos 65 kilogramos de cocaína, 7 de MDMA (éxtasis), así como marihuana y un arma de fuego», se lee de un comunicado.
Fiscales lograron, además, identificar y embargar numerosas propiedades y vehículos de lujo. También bloquearon cuentas bancarias y un total de 35 vehículos.
Este hecho se suma a la reciente incautación en Barcelona, España, 1.340 kilogramos de cocaína oculta en sacos de cacao en polvo precedentes también de Ecuador.





























