EE.UU.- Cortar el dinero de las organizaciones criminales, mejorar el intercambio de información entre países y elevar la lucha contra el crimen organizado transnacional dentro de las prioridades internacionales fueron los tres planteamientos expuestos por el presidente Daniel Noboa ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).El mandatario ecuatoriano presentó sus propuestas hoy miércoles 23 de septiembre de 2026, durante su intervención en el debate general de la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York.
Su discurso tuvo como uno de sus principales ejes la necesidad de que los países coordinen esfuerzos frente a estructuras criminales que operan más allá de las fronteras.
Una de las propuestas planteadas por Noboa apunta directamente a las finanzas de las organizaciones delictivas. El presidente propuso establecer un mecanismo internacional que permita identificar, rastrear y congelar los recursos económicos provenientes de actividades ilícitas y utilizados para sostener las operaciones criminales.
La idea, según el planteamiento del mandatario, es impedir que las estructuras delictivas puedan continuar movilizando libremente el dinero obtenido mediante actividades ilegales. “Si el dinero es el combustible de estas redes, cortémosle donde sea que circule”, sostuvo durante su intervención.
El segundo planteamiento está relacionado con la cooperación y el intercambio de información. Noboa propuso crear una plataforma permanente en la que los organismos de seguridad de distintos países puedan compartir información para identificar a integrantes, conexiones, movimientos y redes vinculadas al crimen organizado transnacional.
Esta herramienta buscaría facilitar investigaciones que actualmente deben atravesar distintas jurisdicciones, especialmente cuando las organizaciones utilizan varios países para movilizar personas, armas, dinero u otros recursos.
La tercera propuesta consiste en que el crimen organizado transnacional sea incorporado como una prioridad dentro de los mecanismos internacionales de prevención de conflictos.
Con ello, Ecuador plantea que la respuesta no se limite a acciones individuales de cada Estado, sino que exista una consideración internacional sobre las amenazas que generan estas estructuras.




























