Azuay.- Moverse por la vía Cuenca–Girón–Pasaje se ha convertido en un verdadero desafío para conductores y transportistas.Huecos profundos, hundimientos y constantes deslizamientos obligan a reducir la velocidad o detenerse por completo para evitar accidentes, en una carretera que arrastra problemas desde hace varios años.
El panorama empeoró con las lluvias de las últimas semanas. Aunque desde 2023 se han ejecutado intervenciones en ciertos tramos, estas han sido temporales y no han logrado resolver el deterioro de fondo.
Uno de los puntos más críticos se ubica en el kilómetro 50, en el sector Pichanillas, cantón Girón. Allí apareció recientemente un nuevo socavón que, junto a un derrumbe cercano, mantiene en alerta a quienes dependen de esta vía que conecta Azuay con El Oro.
A lo largo del recorrido, los problemas se repiten. En el cantón Santa Isabel, por ejemplo, el kilómetro 66, en el sector La Ramada, presenta un socavón que reaparece con frecuencia y que en varias ocasiones ha dejado incomunicadas a comunidades enteras.
Muy cerca, en el kilómetro 67, el terreno ha cedido entre 80 centímetros y un metro, lo que ha obligado a realizar rellenos constantes para evitar el cierre total del paso.
Hasta llegar a Quera, en el límite provincial con El Oro, la situación no mejora: la vía sigue mostrando zonas inestables y deterioradas, lo que complica la circulación, especialmente en temporada invernal.
El alcalde de Girón, Cristian Ochoa, reconoció que el problema no es reciente, aunque destacó que el Gobierno ha realizado algunas acciones para mantener habilitada la carretera. Sin embargo, considera necesario que se declare una emergencia focalizada que permita intervenir de manera más efectiva los puntos más afectados.
También mencionó que, junto al Ministerio de Infraestructura y Transporte, se han completado ciertos trabajos pendientes que dejó el último contratista, aunque todavía hay tramos donde esas labores no se han terminado.
Desde Santa Isabel, la preocupación es similar. Hace aproximadamente dos meses, el Municipio solicitó información al Ministerio sobre las acciones previstas en el kilómetro 66, considerando que ese punto requiere una intervención técnica más profunda. Hasta ahora, no han recibido respuesta.
El director de Obras Públicas del cantón, Patricio Durán, advirtió que la situación podría agravarse con la llegada de más lluvias en abril y mayo, especialmente en zonas donde el terreno ya presenta inestabilidad.
Frente a este escenario, el Ministerio informó que está en proceso de contratar maquinaria adicional para reforzar la atención de emergencias provocadas por el invierno, no solo en esta vía sino en toda la red estatal. Además, aseguró que se mantienen trabajos coordinados con municipios como Girón y Pucará.
A esto se suma el anuncio del presidente de la República, Daniel Noboa, quien dio a conocer el inicio de estudios valorados en 2,2 millones de dólares para una rehabilitación integral de la carretera.





























