34 AÑOS DE CÁRCEL POR MATAR Y SEPULTAR A GUARDIA DE URBANIZACIÓN PARA ROBARLE

Pichincha.- Luego de un año del atroz crimen ocurrido en una urbanización ubicada en la vía Calacalí – La Independencia, los miembros del Tribunal de Garantías Penales de Pichincha, decidieron que las tres personas vinculadas a este hecho, son culpables del delito de robo con resultado de muerte, determinando una sentencia de 34 años y 8 meses de privación de libertad.

El fiscal Hugo Pérez demostró en la audiencia de juicio, que Freddy Eduardo G. B. y los hermanos Esther Jahaira M. T. y Dilson Eduardo M. T. participaron en el hecho como autor y coautores, respectivamente, del delito de robo con resultado de muerte.

EL HECHO
Fue el nieto de Luis Aladino quien reportó a la Policía Nacional que su abuelo no se encontraba en su lugar de trabajo y que, además, su domicilio estaba vacío y con las seguridades de la puerta principal forzadas.

El adulto mayor trabajaba como guardia en una urbanización y la noche del 19 de mayo de 2019, dos hombres llegaron al lugar, y mientras conversaba con tranquilidad fue sometido. Esta escena quedó registrada en los videos de las cámaras de seguridad del lugar.

Personal policial y el nieto de la víctima iniciaron un barrido alrededor del conjunto, mientras que otros agentes pidieron a las personas de la urbanización que observen los videos. Los vecinos reconocieron a los dos hombres que sometieron a Luis y a una mujer que vigilaba que no haya testigos, como cuidadores de una las casas de dicha urbanización.

Con el permiso del dueño del inmueble entraron al lugar y encontraron ropa húmeda de hombre y mujer, compatibles con la que vestían en los videos; la tarjeta magnética de ingreso al conjunto que llevaba la víctima y, a unos 60 metros, sobre la maleza, un machete, un baúl de motocicleta con una licuadora y una radio pequeña en su interior, que pertenecían a Luis.

A 200 metros de la urbanización, el grupo que realizaba el barrido, encontró tierra removida entre la vegetación boscosa. Al retirarla observaron una extremidad humana.

El lugar fue acordonado para el levantamiento del cadáver que, tras el arribo de los agentes de Criminalística y Dinased, fue reconocido por Steven como el de su abuelo. El cuerpo había sido fracturado para que quepa en la fosa.

Durante el juicio, uno de los testigos presentados por Fiscalía aseguró que el hijo de Esther Jahaira M. T. lo contrató para trasladar enseres hasta Santo Domingo de los Tsáchilas.

Por: Daniel Alejandro Durán.

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